Septiembre, el mejor momento para revisar la mordida de tus hijos

septiembre 9, 2026

¿Cuál es la mejor edad para llevar a un niño al ortodoncista?

Septiembre significa volver al colegio, recuperar horarios, preparar mochilas, revisar la vista, organizar actividades extraescolares… y también puede ser un excelente momento para comprobar algo a lo que muchas veces prestamos menos atención:

¿Cómo está creciendo y mordiendo la boca de nuestros hijos?

Porque una sonrisa aparentemente alineada no significa necesariamente que la mordida se esté desarrollando correctamente.

Un niño puede tener los dientes bastante rectos y, sin embargo, presentar un maxilar estrecho, una mordida cruzada, una mandíbula que crece de forma descompensada, falta de espacio para los dientes definitivos o determinados hábitos que están modificando progresivamente el desarrollo de su boca.

Y aquí aparece una de las preguntas más frecuentes entre las familias:

¿Cuál es la mejor edad para llevar a un niño al ortodoncista?

No es necesario esperar a que tenga todos los dientes definitivos.

De hecho, algunos problemas son mucho más sencillos de corregir mientras el niño está creciendo.

Por eso, septiembre y la vuelta al cole son un buen momento para incorporar la revisión de la mordida a las rutinas de salud de los más pequeños.

En Dental Experience, clínica dental en Alcorcón, no entendemos la ortodoncia infantil únicamente como una forma de conseguir dientes rectos. Primero estudiamos cómo muerde el niño, cómo están creciendo sus maxilares, cuánto espacio existe para los dientes definitivos y si hay algún factor que pueda condicionar su desarrollo.

Porque en determinadas edades podemos hacer algo que será imposible cuando termine el crecimiento:

guiarlo.


¿A qué edad debería realizarse la primera revisión con el ortodoncista?

Existe una recomendación que sorprende a muchos padres:

la primera valoración ortodóncica debería realizarse alrededor de los 6-7 años.

La American Association of Orthodontists recomienda realizar una primera revisión no más tarde de los 7 años.

¿Significa esto que todos los niños deben llevar aparato a esa edad?

No.

Y esta diferencia es fundamental.

La mayoría de los niños no necesitan comenzar inmediatamente un tratamiento de ortodoncia.

La revisión temprana sirve para comprobar que el crecimiento está evolucionando correctamente y detectar aquellos casos en los que sí conviene intervenir.

En muchos niños, nuestra recomendación será simplemente:

“Todo está evolucionando correctamente. Vamos a seguir controlándolo.”

Y eso también es un buen diagnóstico.


¿Por qué alrededor de los 7 años?

Porque en esa etapa está ocurriendo algo especialmente interesante.

El niño se encuentra en lo que denominamos dentición mixta.

Conviven dientes de leche con los primeros dientes definitivos.

Habitualmente ya han aparecido:

  • Primeros molares permanentes.
  • Incisivos superiores.
  • Incisivos inferiores.

Al mismo tiempo, los maxilares continúan creciendo.

Esta combinación permite observar cómo se está desarrollando la futura mordida antes de que termine el crecimiento.

Podemos detectar problemas que quizá todavía no sean evidentes para los padres.


No miramos solamente si los dientes están torcidos

Este es probablemente uno de los conceptos más importantes.

Cuando una familia piensa en ortodoncia, normalmente piensa en:

dientes rectos.

Pero un ortodoncista infantil observa mucho más.

Estudiamos:

  • Cómo encajan los dientes superiores e inferiores.
  • Cómo está creciendo el maxilar superior.
  • Cómo se desarrolla la mandíbula.
  • Si existe espacio suficiente.
  • Si los dientes permanentes están erupcionando correctamente.
  • Si existen asimetrías.
  • Cómo respira el niño.
  • Cómo traga.
  • Determinados hábitos orales.
  • La posición de los labios y la lengua.

Unos dientes perfectamente alineados sobre unos maxilares que no se relacionan correctamente no representan necesariamente una mordida saludable.


Ortodoncia y ortopedia dentofacial: no son exactamente lo mismo

Esta diferencia ayuda a entender por qué es importante revisar a los niños antes de que terminen de crecer.

¿Qué hace la ortodoncia?

La ortodoncia mueve principalmente los dientes.

Podemos utilizar:

  • Brackets.
  • Alineadores transparentes.
  • Otros sistemas ortodóncicos.

Su objetivo es colocar los dientes en posiciones adecuadas y conseguir una mordida funcional y estable.

¿Qué hace la ortopedia dentofacial?

La ortopedia dentofacial trabaja aprovechando el crecimiento del niño para actuar sobre el desarrollo de los maxilares.

En determinados problemas podemos:

  • Favorecer la expansión del maxilar.
  • Corregir alteraciones transversales.
  • Mejorar determinadas relaciones entre maxilar y mandíbula.
  • Crear mejores condiciones para la erupción de los dientes definitivos.

Esto solo puede realizarse durante determinadas etapas del desarrollo.

Por eso el momento del diagnóstico importa tanto.


¿Qué señales indican que mi hijo debería acudir al ortodoncista?

Aunque recomendamos una revisión alrededor de los 6-7 años, existen señales que justifican realizar una valoración incluso aunque el niño sea más pequeño.

Dientes muy amontonados

Si los dientes aparecen claramente superpuestos o no parecen tener espacio suficiente, puede existir una discrepancia entre el tamaño de los dientes y el desarrollo de los maxilares.

No significa necesariamente que haya que colocar aparato inmediatamente.

Pero sí conviene estudiarlo.


Los dientes superiores muerden por dentro de los inferiores

Esta situación puede corresponder a una mordida cruzada.

Normalmente, los dientes superiores deben quedar ligeramente por fuera de los inferiores.

Cuando ocurre lo contrario en una zona de la boca, podemos estar ante una alteración del desarrollo transversal del maxilar.

En determinados casos, tratarla durante el crecimiento puede evitar que el niño desarrolle compensaciones funcionales.


Los dientes delanteros no llegan a tocarse

Cuando el niño cierra la boca pero queda un espacio entre los dientes superiores e inferiores hablamos de mordida abierta.

Puede estar relacionada con factores como:

  • Uso prolongado del chupete.
  • Succión del dedo.
  • Posición de la lengua.
  • Deglución atípica.
  • Respiración oral.
  • Desarrollo de los maxilares.

Cuanto antes conozcamos la causa, mejor podremos decidir si necesita tratamiento y cuándo debe realizarse.


Mi hijo muerde con la mandíbula desviada

Si observas que al cerrar la boca la mandíbula se desplaza hacia un lado, recomendamos realizar una revisión.

En ocasiones, una interferencia dental obliga al niño a buscar una posición diferente para poder cerrar correctamente.

Si esta situación se mantiene durante el crecimiento, puede favorecer un desarrollo asimétrico.

No deberíamos esperar simplemente a comprobar si desaparece con los años.


Los dientes superiores sobresalen demasiado

Los conocidos coloquialmente como “dientes salidos” también merecen valoración.

Además de la cuestión estética, unos incisivos muy adelantados pueden estar más expuestos a traumatismos durante juegos, deportes o caídas.

También debemos estudiar si existe una discrepancia entre el crecimiento del maxilar y la mandíbula.


Mi hijo tiene muy poco espacio para los dientes definitivos

La falta de espacio puede empezar a observarse muy pronto.

Los dientes definitivos son generalmente más grandes que los dientes temporales que sustituyen.

Cuando los maxilares son estrechos o existe una discrepancia importante, los dientes pueden empezar a erupcionar:

  • Girados.
  • Por detrás de otros dientes.
  • Fuera de la arcada.
  • En posiciones anómalas.

Una revisión temprana permite anticiparnos y observar cómo está evolucionando la erupción.


Respira habitualmente por la boca

Un niño que permanece gran parte del día con la boca abierta o que duerme habitualmente respirando por la boca merece ser valorado.

Especialmente si además:

  • Ronca.
  • Duerme con la boca abierta.
  • Presenta labios entreabiertos habitualmente.
  • Tiene ojeras frecuentes.
  • Mantiene una postura característica al dormir.
  • Presenta un maxilar estrecho.

La respiración oral puede estar relacionada con diferentes causas y puede requerir valoración por otros especialistas.

Desde el punto de vista odontológico, nos interesa estudiar si está acompañada de alteraciones en el desarrollo de los maxilares o de la mordida.


Ha utilizado chupete o se ha chupado el dedo durante mucho tiempo

Los hábitos de succión mantenidos pueden influir en el desarrollo de la boca.

La intensidad, frecuencia y duración son determinantes.

Entre las alteraciones asociadas pueden aparecer:

  • Mordida abierta.
  • Incisivos superiores adelantados.
  • Maxilar estrecho.
  • Alteraciones funcionales de la lengua.

Abandonar el hábito cuanto antes puede permitir cierta corrección espontánea, especialmente en edades tempranas.

Si las alteraciones permanecen, habrá que valorar si es necesario intervenir.


Pierde los dientes de leche demasiado pronto o demasiado tarde

Los dientes temporales cumplen una función fundamental:

guardar espacio para los dientes definitivos.

Cuando un diente de leche se pierde prematuramente por una caries, infección o traumatismo, los dientes vecinos pueden desplazarse y ocupar parte de ese espacio.

Por eso, en determinados casos utilizamos mantenedores de espacio.

En el extremo contrario, un diente temporal que permanece demasiado tiempo también puede indicar que el definitivo no está erupcionando correctamente.


¿Qué problemas podemos detectar durante una revisión de ortodoncia infantil?

Una valoración temprana puede identificar:

  • Mordida cruzada.
  • Mordida abierta.
  • Sobremordida.
  • Falta de espacio.
  • Apiñamiento.
  • Maxilar superior estrecho.
  • Alteraciones en el crecimiento mandibular.
  • Asimetrías.
  • Erupción anómala.
  • Pérdida prematura de dientes temporales.
  • Hábitos perjudiciales.
  • Problemas funcionales.

La detección temprana no significa tratamiento temprano en todos los casos.

Significa poder elegir el momento correcto.


¿Qué son los tratamientos interceptivos?

La ortodoncia interceptiva busca actuar sobre determinados problemas mientras el niño todavía está creciendo.

Su objetivo no es necesariamente terminar toda la ortodoncia en la infancia.

En muchos casos pretende mejorar las condiciones para el desarrollo posterior.

Podemos intervenir sobre:

  • Anchura del maxilar.
  • Determinadas mordidas cruzadas.
  • Falta de espacio.
  • Relaciones entre maxilar y mandíbula.
  • Hábitos orales.
  • Posición funcional de determinados dientes.

Después, cuando aparezcan todos los dientes permanentes, el adolescente puede necesitar o no una segunda fase de ortodoncia.


¿Qué es un disyuntor y cuándo puede necesitarlo un niño?

El disyuntor es uno de los aparatos más conocidos de la ortopedia dentofacial.

Se utiliza fundamentalmente cuando existe un maxilar superior estrecho.

Su objetivo es favorecer la expansión del maxilar durante el crecimiento.

Puede estar indicado, dependiendo del diagnóstico, ante problemas como:

  • Mordida cruzada posterior.
  • Maxilar estrecho.
  • Falta de espacio asociada a determinadas discrepancias transversales.

El momento de tratamiento resulta especialmente importante porque queremos aprovechar una etapa en la que las estructuras todavía presentan capacidad de crecimiento y adaptación.


¿Qué ocurre si esperamos hasta los 15 o 16 años?

En algunos casos, absolutamente nada.

Hay problemas que pueden tratarse perfectamente durante la adolescencia.

Pero otros pueden ser diferentes.

Cuando el crecimiento está muy avanzado, nuestra capacidad para modificar determinados aspectos del desarrollo óseo disminuye.

Podemos mover dientes con ortodoncia.

Pero ya no podemos aprovechar el crecimiento de la misma manera.

Por eso no recomendamos esperar automáticamente a que salgan todos los dientes definitivos para realizar la primera valoración.

Revisar temprano no significa tratar temprano.

Significa tener información.


Entonces, ¿cuál es realmente la mejor edad para empezar ortodoncia?

No existe una edad universal.

Dos niños de nueve años pueden necesitar tratamientos completamente diferentes.

Incluso dos hermanos pueden presentar ritmos de crecimiento distintos.

Podríamos resumirlo así:

Primera revisión: alrededor de los 6-7 años.

Inicio del tratamiento: cuando el problema y el momento de crecimiento lo indiquen.

Algunos niños necesitarán tratamiento temprano.

Otros comenzarán alrededor de los 10-12 años.

Y muchos podrán esperar hasta tener prácticamente toda la dentición definitiva.

El diagnóstico determina el momento, no el calendario.


¿Por qué septiembre es un buen momento para revisar la mordida?

Septiembre tiene una ventaja muy práctica.

Volvemos a las rutinas.

Durante el verano cambian horarios, alimentación y hábitos. Con la vuelta al colegio recuperamos cierta estabilidad y resulta más sencillo organizar revisiones y, si fueran necesarias, las primeras semanas de adaptación a un aparato.

Además, comenzar una valoración al inicio del curso permite planificar con tranquilidad los siguientes meses.

No significa que septiembre sea clínicamente el único momento adecuado.

Un problema de mordida puede y debe revisarse en cualquier época del año.

Pero convertir la revisión de la mordida en otra rutina de vuelta al cole puede ayudarnos a detectar alteraciones que habían pasado desapercibidas.

Revisamos libros.

Revisamos uniformes.

Revisamos la vista.

¿Por qué no revisar también cómo está creciendo su boca?


¿Cómo realizamos un estudio de ortodoncia infantil?

Cuando está indicado realizar un estudio completo, podemos combinar diferentes herramientas diagnósticas.

Exploración clínica

Valoramos dientes, encías, mordida, maxilares y función.

Fotografías

Nos ayudan a estudiar la sonrisa, el perfil y las relaciones faciales.

Escáner intraoral

Permite obtener una reproducción digital tridimensional de la boca sin necesidad de las tradicionales impresiones con pastas en muchos casos.

Podemos estudiar:

  • Posición dental.
  • Espacio.
  • Forma de las arcadas.
  • Mordida.

Radiografías

Cuando están justificadas, permiten analizar la posición de los dientes que todavía no han erupcionado y estudiar aspectos del desarrollo.

Toda esta información nos permite responder a la pregunta realmente importante:

¿Necesita tratamiento ahora o podemos esperar?


La ortodoncia infantil no consiste únicamente en conseguir una sonrisa bonita

La estética importa.

Por supuesto.

Un niño o adolescente que se siente cómodo con su sonrisa puede ganar confianza.

Pero nuestra prioridad va más allá.

Queremos conseguir una boca que funcione correctamente.

Una mordida equilibrada puede facilitar:

  • Masticación.
  • Higiene.
  • Estabilidad dental.
  • Distribución adecuada de fuerzas.
  • Salud periodontal futura.

Por eso estudiamos la sonrisa como parte de un sistema completo.


Ortodoncista infantil en Alcorcón: cuándo pedir una valoración

Si vives en Alcorcón y tu hijo tiene alrededor de siete años, una primera revisión ortodóncica puede ser recomendable aunque aparentemente todo esté bien.

Y conviene adelantarla si observas:

  • Mordida cruzada.
  • Mandíbula desviada.
  • Dientes muy apiñados.
  • Mordida abierta.
  • Falta evidente de espacio.
  • Respiración habitual por la boca.
  • Dientes superiores muy adelantados.
  • Pérdida prematura de dientes de leche.
  • Dificultad para masticar.
  • Hábitos de succión prolongados.

No significa que vaya a necesitar aparato.

Significa que podremos saber cómo está creciendo.


Preguntas frecuentes sobre ortodoncia infantil

¿A qué edad hay que llevar por primera vez a un niño al ortodoncista?

Como referencia general, alrededor de los 6-7 años es un buen momento para realizar una primera valoración de la mordida y del crecimiento de los maxilares.

¿Un niño de 7 años puede llevar aparato?

Sí, cuando existe un problema que se beneficia de una intervención durante el crecimiento. Sin embargo, muchos niños de esa edad únicamente necesitan controles periódicos.

¿Hay que esperar a que se caigan todos los dientes de leche?

No. Determinados problemas deben detectarse durante la dentición mixta, cuando todavía existen dientes temporales.

¿Cómo sé si mi hijo tiene una mordida cruzada?

Al cerrar la boca, algunos dientes superiores quedan por dentro de los inferiores. Puede afectar a uno, varios dientes o a sectores completos.

¿Qué ocurre si mi hijo tiene el paladar estrecho?

Debe valorarse la anchura del maxilar y su relación con la mandíbula. En determinados niños puede estar indicada una expansión mediante ortopedia dentofacial.

¿Qué diferencia hay entre ortopedia y ortodoncia infantil?

La ortopedia dentofacial aprovecha el crecimiento para actuar sobre el desarrollo de los maxilares. La ortodoncia se centra principalmente en mover y posicionar correctamente los dientes.

¿Todos los niños que utilizan disyuntor necesitarán brackets después?

No necesariamente, aunque algunos necesitarán una segunda fase de ortodoncia cuando aparezcan los dientes definitivos. Dependerá de cada caso.

¿Respirar por la boca puede afectar a la mordida?

Puede existir relación entre determinados patrones respiratorios y el desarrollo dentofacial. Si el niño respira habitualmente por la boca, conviene estudiar tanto la causa como el estado de su mordida.

¿Roncar en un niño es normal?

El ronquido habitual merece valoración. Puede tener distintas causas y, dependiendo del caso, puede ser necesaria una evaluación médica además de odontológica.

¿Los alineadores transparentes pueden utilizarse en niños?

Sí, existen tratamientos con alineadores diseñados para determinadas etapas infantiles y adolescentes. Su indicación dependerá del problema que necesitemos corregir.

¿Es septiembre realmente el mejor mes para empezar ortodoncia?

No existe un mes clínicamente obligatorio, pero septiembre resulta especialmente práctico por la vuelta a las rutinas y el comienzo del curso escolar. Lo importante es iniciar el tratamiento cuando el crecimiento y el diagnóstico indiquen que es el momento adecuado.

¿Dónde hacer una revisión de ortodoncia infantil en Alcorcón?

Lo recomendable es acudir a una clínica que estudie no solo la alineación dental, sino también la mordida, el crecimiento de los maxilares, el espacio disponible y los hábitos funcionales del niño.


Esta vuelta al cole, mira también cómo muerde

Hay problemas que podemos ver fácilmente.

Un diente torcido.

Un espacio.

Un incisivo que sobresale.

Pero algunos de los aspectos más importantes del crecimiento de la boca pasan desapercibidos para las familias.

Una mordida cruzada posterior.

Un maxilar demasiado estrecho.

Una mandíbula que se desvía al cerrar.

Una falta de espacio que todavía no parece evidente.

Por eso septiembre puede ser el momento perfecto para realizar esa primera revisión.

No necesariamente para poner aparato.

No para tratar antes de tiempo.

Sino para saber.

En Dental Experience tu ortodoncista en Alcorcón estudiamos la mordida, los dientes y el desarrollo de los maxilares para determinar si tu hijo necesita tratamiento ahora o simplemente debemos acompañar y controlar su crecimiento.

Porque cuando hablamos de ortodoncia infantil, hacer las cosas antes no siempre significa hacerlas mejor.

Lo importante es hacerlas en el momento adecuado.

Published On: septiembre 9, 2026Categories: Ortodoncia, Infantil2976 wordsViews: 13

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