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ToggleAnte una situación así, lo primero no es vender otro tratamiento. Lo primero es escuchar, revisar y ayudar
En las últimas semanas, numerosos pacientes de Alcorcón y de otros municipios madrileños han expresado públicamente su preocupación tras el cierre inesperado de varias clínicas dentales.
Según las informaciones publicadas, algunos afectados aseguran haberse quedado con tratamientos sin terminar y con importantes cantidades de dinero abonadas o financiadas. Los hechos han sido denunciados y se encuentran bajo investigación, por lo que conviene hablar con prudencia y no adelantar conclusiones sobre posibles responsabilidades.
Pero, más allá del procedimiento legal o administrativo que deba seguir cada persona, existe una realidad inmediata que no puede ignorarse: hay pacientes que no saben cuál es el estado de su tratamiento, si pueden seguir utilizando su prótesis provisional, si sus implantes están correctamente integrados o qué consecuencias puede tener interrumpir una ortodoncia, una rehabilitación o un tratamiento periodontal.
En situaciones así, la prioridad debe ser siempre la salud de las personas.
Desde Dental Experience queremos trasladar un mensaje de cercanía a los vecinos de Alcorcón que puedan haberse visto afectados: no es necesario tomar decisiones precipitadas ni comprometerse inmediatamente con un nuevo tratamiento.
El primer paso debería ser mucho más sencillo:
revisar la boca, comprobar qué se ha realizado, conocer qué queda pendiente y valorar con honestidad cuáles son las posibles soluciones.
Nuestro equipo está disponible para realizar una valoración clínica de los pacientes afectados, revisar el estado de sus tratamientos y explicarles, con claridad y sin compromiso, cómo podríamos ayudarles.
Porque antes que presupuestos, financiaciones o tratamientos, están las personas.
Un cierre inesperado puede dejar mucho más que un problema económico
Cuando se interrumpe un tratamiento dental, la preocupación económica suele ser inmediata.
Sin embargo, también puede existir un problema clínico.
Un tratamiento dental no es un producto que pueda dejarse a medias indefinidamente. Dependiendo de la fase en la que se encuentre, una interrupción prolongada puede afectar a la salud oral o comprometer parte del trabajo ya realizado.
No todas las situaciones tienen la misma urgencia.
Por eso es fundamental que un dentista revise cada caso de forma individual.
Implantes pendientes de terminar
Un paciente puede encontrarse con implantes ya colocados, pero sin las coronas o prótesis definitivas.
También puede llevar una prótesis provisional que debía sustituirse después de la cicatrización.
En estos casos conviene comprobar:
- La integración de los implantes.
- El estado del hueso y las encías.
- La estabilidad de los componentes.
- La mordida.
- El ajuste de la prótesis provisional.
- La higiene alrededor de los implantes.
- La existencia de inflamación o infección.
- Qué piezas y componentes se han utilizado.
Una prótesis provisional está diseñada para cumplir una función durante una etapa concreta del tratamiento. Si permanece demasiado tiempo sin supervisión, puede desgastarse, fracturarse o perder ajuste.
Esto no significa que necesariamente exista un problema, pero sí que conviene revisarla.
Tratamientos de carga inmediata
En los tratamientos de dientes fijos en un día, los implantes suelen colocarse junto a una prótesis provisional fija mientras se completa la osteointegración.
Durante ese periodo son necesarias revisiones para controlar:
- La cicatrización.
- La estabilidad de los implantes.
- La adaptación de los tejidos.
- La oclusión o forma de morder.
- El estado de la prótesis provisional.
Una interrupción del seguimiento puede generar mucha incertidumbre en el paciente.
Lo correcto es realizar un estudio actualizado antes de continuar, modificar o sustituir cualquier elemento.
Ortodoncias interrumpidas
Una ortodoncia con brackets o alineadores también necesita supervisión.
En un tratamiento con brackets pueden existir arcos que requieren ajuste, piezas despegadas o movimientos que deben controlarse.
En el caso de los alineadores transparentes, es necesario comprobar:
- En qué fase se encuentra el tratamiento.
- Si los alineadores siguen adaptándose correctamente.
- Si se dispone de los siguientes juegos.
- Si existen ataches despegados.
- Si el movimiento dental coincide con la planificación.
No es recomendable avanzar por cuenta propia durante meses sin control profesional.
Tampoco debería reiniciarse automáticamente todo el tratamiento sin analizar antes lo que ya se ha conseguido.
Prótesis provisionales o definitivas sin revisar
Una corona, un puente o una prótesis completa necesitan un ajuste adecuado.
Cuando un tratamiento queda incompleto, el paciente puede llevar dientes provisionales que:
- Se mueven.
- Se fracturan.
- Acumulan alimentos.
- Irritan las encías.
- Alteran la mordida.
- Dificultan la higiene.
En estos casos puede ser necesario hacer un ajuste temporal antes de diseñar una solución definitiva.
Tratamientos periodontales sin seguimiento
La periodontitis es una enfermedad crónica que requiere control.
Si el paciente había comenzado un tratamiento periodontal, las revisiones y los mantenimientos son fundamentales para evitar que la enfermedad vuelva a activarse.
El sangrado de encías, la movilidad dental, el mal aliento persistente o la inflamación no deberían ignorarse.
¿Qué debería hacer un paciente afectado por el cierre de una clínica dental?
La prioridad clínica y la reclamación económica son dos caminos diferentes, aunque puedan avanzar al mismo tiempo.
Desde el punto de vista de la salud, recomendamos no esperar indefinidamente si existe dolor, infección, movilidad, inflamación o una prótesis provisional en mal estado.
Desde el punto de vista documental y de consumo, es importante conservar y solicitar toda la información disponible.
Solicita tu historia clínica
El paciente tiene derecho a acceder a su documentación clínica.
Conviene solicitar:
- Historia clínica.
- Radiografías.
- Fotografías.
- TAC dental.
- Escaneados digitales.
- Consentimientos informados.
- Plan de tratamiento.
- Presupuesto aceptado.
- Registro de los procedimientos realizados.
- Información sobre los implantes o materiales empleados.
Esta documentación puede ser muy útil tanto para continuar el tratamiento como para realizar una reclamación.
Guarda presupuestos, facturas y justificantes
Es recomendable conservar:
- Presupuesto firmado.
- Contrato de financiación.
- Recibos.
- Facturas.
- Transferencias.
- Correos electrónicos.
- Mensajes.
- Citas.
- Publicidad o promociones relacionadas con el tratamiento contratado.
Los organismos de consumo recuerdan que las facturas y los justificantes de pago resultan fundamentales ante una reclamación y aconsejan solicitar un documento por cada pago realizado.
Contacta con la entidad financiera
Cuando el tratamiento se ha financiado mediante un crédito vinculado contratado a través de la clínica, puede ser necesario comunicar formalmente que el servicio no se está prestando.
No conviene limitarse a dejar de pagar las cuotas sin recibir asesoramiento, ya que cada contrato y cada situación pueden ser distintos.
Las organizaciones de consumidores recomiendan reclamar primero ante la empresa prestadora del servicio y posteriormente dirigirse a la entidad financiera, aportando la documentación disponible.
Busca asesoramiento especializado
El paciente puede solicitar información en:
- La Oficina Municipal de Información al Consumidor.
- Los servicios de consumo de la Comunidad de Madrid.
- Asociaciones de consumidores.
- El Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos.
- Un abogado especializado, cuando sea necesario.
Una nueva clínica dental puede ayudar a valorar el estado de la boca y documentar clínicamente qué tratamientos parecen realizados y cuáles continúan pendientes, pero no sustituye el asesoramiento jurídico o de consumo.
Señales que deben hacernos ser prudentes al contratar un tratamiento dental
Un precio competitivo no significa necesariamente que una clínica sea poco fiable.
Del mismo modo, un tratamiento costoso tampoco garantiza por sí solo una mejor atención.
La cuestión no es desconfiar automáticamente de las ofertas, sino aprender a reconocer determinadas prácticas comerciales que deberían invitarnos a detenernos, preguntar y comparar.
Descuentos muy agresivos que solo están disponibles “hoy”
Un tratamiento médico importante no debería contratarse por presión.
Cuando se transmite al paciente que perderá un gran descuento si no firma o paga inmediatamente, se reduce su capacidad para reflexionar y solicitar una segunda opinión.
Antes de aceptar, el paciente debería tener tiempo para:
- Comprender el diagnóstico.
- Conocer las alternativas.
- Revisar el presupuesto.
- Preguntar qué incluye.
- Valorar la financiación.
- Consultarlo con su familia.
- Solicitar otra opinión profesional.
Una promoción puede existir, pero nunca debería convertirse en una presión emocional.
Precios extraordinariamente bajos sin explicar qué incluyen
En odontología, el precio final depende de muchos elementos:
- Diagnóstico.
- Complejidad del caso.
- Experiencia del equipo.
- Calidad de los materiales.
- Tecnología utilizada.
- Revisiones.
- Mantenimiento.
- Prótesis provisionales y definitivas.
- Posibles regeneraciones.
- Garantías y condiciones.
Un anuncio puede destacar un importe inicial que no represente el coste completo del tratamiento.
Por eso conviene preguntar:
- ¿Qué incluye exactamente el precio?
- ¿Incluye pruebas diagnósticas?
- ¿Incluye la prótesis definitiva?
- ¿Incluye revisiones?
- ¿Incluye los componentes protésicos?
- ¿Qué posibles costes adicionales pueden aparecer?
- ¿Quién realizará el tratamiento?
El problema no es que exista un precio bajo. El problema es tomar una decisión sanitaria compleja sin contar con toda la información.
Presión para financiar o pagar todo antes de comenzar
El Ministerio de Consumo y los servicios de consumo de la Comunidad de Madrid recomiendan no abonar por adelantado el importe total de tratamientos que todavía no se han realizado y exigir justificantes de cada pago.
En tratamientos largos, es razonable preguntar si el pago puede vincularse a las distintas fases clínicas.
También debe diferenciarse entre:
- Un pago directo a la clínica.
- Una financiación gestionada por una entidad externa.
- Un crédito vinculado al tratamiento.
- Un préstamo personal independiente.
Antes de firmar cualquier financiación, el paciente debería conocer:
- El importe total financiado.
- Los intereses.
- Las comisiones.
- El número de cuotas.
- Las condiciones de cancelación.
- Qué ocurre si el tratamiento no se presta.
- Cuándo comienza la obligación de pago.
No debe firmarse un documento que no se comprenda completamente.
No conocer al dentista responsable del tratamiento
La relación sanitaria debe existir entre el paciente y el profesional.
Es importante saber:
- Quién diagnostica.
- Quién realizará la cirugía.
- Quién controlará la ortodoncia.
- Quién colocará la prótesis.
- Qué experiencia tiene el profesional.
- Si está colegiado.
- Quién responderá durante el seguimiento.
El paciente no debería contratar un tratamiento basándose únicamente en la explicación de un comercial o asesor.
El diagnóstico, la indicación y la resolución de las dudas clínicas deben depender de un dentista.
El Consejo General de Dentistas dispone de un buscador que permite comprobar la colegiación de los profesionales y consultar centros sanitarios.
Cambios constantes de profesionales sin una explicación clara
En una clínica pueden trabajar varios especialistas y es normal que un tratamiento multidisciplinar requiera la intervención de diferentes profesionales.
Lo importante es que exista continuidad, coordinación y un responsable clínico claro.
Cuando los dentistas cambian constantemente y el paciente no sabe quién dirige su caso, puede perderse confianza y trazabilidad.
La importancia de confiar en una clínica cercana y estable
No todas las cadenas funcionan igual ni todas las clínicas de barrio ofrecen necesariamente el mismo nivel asistencial.
No sería justo generalizar.
Sin embargo, una clínica dental cercana, dirigida clínicamente por profesionales identificables y con vocación de permanencia puede ofrecer algo especialmente valioso: una relación asistencial continuada.
Un dentista de confianza conoce:
- La evolución de tus encías.
- Tus antecedentes.
- Las restauraciones realizadas.
- Cómo ha cambiado tu mordida.
- Tus miedos.
- Tu tolerancia a los tratamientos.
- Tus necesidades familiares.
- El mantenimiento que necesitas.
En Dental Experience queremos que el paciente sepa quién le atiende y quién se responsabiliza de su tratamiento.
No queremos que una persona sea un número de expediente.
Queremos que pueda entrar en la clínica, hablar con su equipo y recibir una explicación clara.
Primero eres tú. Luego todo lo demás.
La confianza no se construye con un descuento, sino con transparencia
El precio es importante.
Negarlo sería poco realista.
Cualquier familia necesita saber cuánto costará un tratamiento y cómo podrá pagarlo.
Pero una decisión sanitaria no debería basarse únicamente en el importe más bajo.
La confianza se construye cuando:
- El diagnóstico se explica con imágenes.
- Se presentan alternativas.
- El presupuesto es comprensible.
- El paciente puede preguntar.
- No se fuerza una decisión inmediata.
- Se explican las limitaciones.
- El profesional acompaña durante todo el proceso.
- Existe un seguimiento después de terminar.
También se construye cuando el dentista es capaz de decir:
“Este tratamiento no es necesario.”
“Conviene esperar.”
“Existe una alternativa más conservadora.”
“Necesitamos tratar primero las encías.”
“No puedo prometerte ese resultado.”
La honestidad clínica puede parecer menos llamativa que una gran promoción, pero es la base de un tratamiento duradero.
Queremos ayudar a los pacientes afectados de Alcorcón
Sabemos que acudir a otra clínica después de una experiencia así puede generar desconfianza.
También sabemos que muchos pacientes pueden encontrarse en una situación económica difícil después de haber abonado o financiado un tratamiento que no se ha terminado.
Por eso queremos ofrecer a los afectados la posibilidad de acudir a Dental Experience para realizar:
- Una revisión clínica.
- Una valoración del estado actual de la boca.
- Un estudio de los tratamientos realizados.
- Una comprobación de prótesis, implantes, ortodoncias o restauraciones pendientes.
- Una explicación clara de las posibles alternativas.
- Una estimación de las fases necesarias para continuar.
El objetivo de esta primera valoración no es pedir al paciente que contrate de inmediato un nuevo tratamiento.
Es ayudarle a entender dónde se encuentra.
En algunos casos será posible continuar una parte del trabajo realizado.
En otros será necesario adaptar el tratamiento.
Y habrá situaciones en las que convendrá esperar, solicitar documentación o resolver primero determinados aspectos administrativos.
No podemos prometer que todos los tratamientos puedan continuarse exactamente desde el mismo punto ni que todos los materiales utilizados sean compatibles con los sistemas con los que trabajamos.
Pero sí podemos comprometernos a estudiar cada caso con honestidad.
Condiciones de financiación adaptadas, siempre con responsabilidad
Cuando después del estudio clínico sea necesario realizar un tratamiento, intentaremos ofrecer alternativas que faciliten su continuidad.
Dependiendo del caso, de las necesidades clínicas y de las condiciones vigentes, podremos valorar:
- Financiación adaptada.
- Fraccionamiento del tratamiento por fases.
- Facilidades de pago.
- Condiciones especiales para determinados procedimientos.
- Ajustes o descuentos concretos para pacientes afectados.
Estas posibles facilidades deberán plantearse de forma individual, transparente y sin generar presión.
No queremos sustituir una urgencia comercial por otra.
Queremos que el paciente pueda tomar una decisión informada, entendiendo qué necesita, qué coste tendrá y qué alternativas existen.
¿Qué debe llevar el paciente a la revisión?
Aunque no disponga de toda la documentación, puede acudir igualmente.
No obstante, resulta útil aportar:
- Presupuesto anterior.
- Informes.
- Radiografías.
- TAC.
- Fotografías.
- Tarjeta de implantes.
- Contrato de financiación.
- Facturas.
- Información sobre prótesis o alineadores.
- Cualquier documento que indique qué tratamiento se realizó.
Si no dispone de nada, realizaremos una exploración clínica y explicaremos qué pruebas podrían ser necesarias para conocer el estado actual.
Cuándo no conviene esperar
Solicita una revisión cuanto antes si presentas:
- Dolor intenso.
- Inflamación.
- Pus o supuración.
- Fiebre.
- Sangrado persistente.
- Un implante o una prótesis que se mueve.
- Una prótesis provisional fracturada.
- Dificultad para cerrar la boca.
- Heridas provocadas por una prótesis.
- Un bracket o arco que causa lesiones.
- Un diente tallado sin protección adecuada.
- Pérdida de sensibilidad.
- Mal sabor persistente.
Ante una urgencia, la prioridad es resolver el problema de salud, aunque la reclamación administrativa continúe por otro camino.
Preguntas frecuentes tras el cierre de una clínica dental
Mi clínica ha cerrado y tengo el tratamiento a medias. ¿Qué hago primero?
Solicita tu historia clínica y toda la documentación económica disponible. Después, acude a otro dentista para valorar el estado actual de tu boca y determinar si existe alguna necesidad urgente.
¿Puede otra clínica continuar mi tratamiento?
En muchos casos sí, pero primero debe realizarse un nuevo diagnóstico. La continuidad dependerá del tratamiento realizado, de su estado y de la información disponible.
¿Tengo que empezar todo de nuevo?
No necesariamente. Algunas fases pueden conservarse o aprovecharse, mientras que otras quizá necesiten modificarse. Solo puede saberse después de una revisión.
¿Qué ocurre si tengo implantes, pero no me colocaron los dientes definitivos?
Debe comprobarse la integración de los implantes, el estado de las encías, el sistema utilizado y la prótesis provisional. Es importante llevar la tarjeta o documentación de los implantes si se dispone de ella.
¿Debo dejar de pagar la financiación?
No es recomendable tomar esa decisión sin asesoramiento. Comunica formalmente la falta de prestación del servicio, revisa el tipo de contrato y solicita ayuda a consumo o a un profesional especializado.
¿Tengo derecho a solicitar mi historia clínica?
Sí. La historia clínica y las pruebas realizadas son esenciales para poder continuar el tratamiento y justificar lo ejecutado.
¿Es peligroso llevar demasiado tiempo una prótesis provisional?
Puede perder ajuste, desgastarse o fracturarse. Conviene revisarla, especialmente si se mueve, produce heridas o dificulta la higiene.
¿Qué ocurre si mi ortodoncia se ha interrumpido?
No continúes avanzando indefinidamente sin supervisión. Un ortodoncista debe revisar la posición de los dientes, los aparatos y la fase del tratamiento.
¿Cómo puedo evitar riesgos al elegir otra clínica?
Comprueba quién será el profesional responsable, solicita un diagnóstico explicado, revisa el presupuesto completo, evita decisiones bajo presión y pregunta por el seguimiento y las condiciones de pago.
¿Todos los precios bajos son una señal de peligro?
No. Un precio competitivo no implica necesariamente falta de calidad. Lo importante es conocer qué incluye, quién realizará el tratamiento, qué materiales se utilizarán y cómo será el seguimiento.
¿Dental Experience atenderá a los pacientes afectados en Alcorcón?
Sí. Queremos ofrecerles una revisión y valoración para conocer el estado de su boca, identificar posibles necesidades clínicas y explicar cómo podríamos ayudarles. Las posibles facilidades de financiación o condiciones especiales se valorarán individualmente.
En momentos difíciles, la odontología debe volver a ser humana
Un paciente que se ha quedado con un tratamiento incompleto no necesita escuchar otra promesa espectacular.
Necesita respuestas.
Necesita saber si sus implantes están bien.
Si puede seguir utilizando su prótesis.
Si su ortodoncia puede continuar.
Si lo que ya ha pagado y se ha realizado puede aprovecharse.
Y, sobre todo, necesita volver a confiar.
Desde nuestra clínica dental en Alcorcón, queremos ayudar a las personas afectadas desde la prudencia, la transparencia y el respeto.
Sin aprovechar su preocupación.
Sin presionar para firmar un nuevo tratamiento.
Sin prometer lo que todavía no podemos saber.
Primero revisaremos.
Después explicaremos.
Y, cuando sea posible, buscaremos la forma más responsable de continuar.
Porque en situaciones así, más que nunca, lo primero son las personas.


























